¿Cómo cambiar tus neumáticos?

Los neumáticos no duran eternamente. Las dos razones principales por las que una persona compra neumáticos son el desgaste de la banda de rodamiento y los daños en los neumáticos.

¿DE CUATRO EN CUATRO O DE DOS EN DOS?

Lo ideal es que las 4 ruedas de un coche estén equipadas con neumáticos idénticos o, al menos, semejantes (por pares).

Algunas cuestiones que hay que respetar al cambiar los neumáticos:

  • cambiar siempre los neumáticos de 2 en 2 o de 4 en 4: es indispensable que los neumáticos de un mismo eje sean totalmente idénticos (misma marca, misma escultura, mismas dimensiones, mismos índices de velocidad y de carga);
  • elegir siempre las dimensiones homologadas por el fabricante del vehículo (limitar las transformaciones, o consultar a un profesional);
  • colocar siempre los neumáticos más nuevos en el eje trasero para limitar las pérdidas de adherencia, independientemente de que se trate de un vehículo con dos o cuatro ruedas motrices, de tracción o de propulsión. De hecho, estos son muy difíciles de controlar en la parte trasera.

BFGoodrich recomienda encarecidamente respetar las dimensiones homologadas por el fabricante del vehículo. Aunque es posible modificar la dimensión de los neumáticos de tu vehículo, para ello es indispensable acudir siempre a un profesional.

DESGASTE, PINCHAZO, REPARACIÓN

Se aconseja encarecidamente revisar el estado de los neumáticos una vez a la semana. Una vez al mes, comprueba su presión, la profundidad de los surcos, observa si muestran daños laterales o cualquier otro signo de desgaste. A la mínima duda, consulta a un profesional para confirmar su capacidad de rodadura.

Cinco razones para cambiar tus neumáticos

Cinco razones que exigen cambiar un neumático. En aquellos casos en que el neumático pueda ser reparado, debe someterse previamente a un examen minucioso por parte de un profesional. Solo él puede confirmar que el neumático no sufre daños internos. El desmontaje de la cubierta es una operación indispensable para juzgar con precisión el estado del neumático.

1 - El neumático está pinchado

En caso de pinchazo, el neumático debe ser examinado por un profesional. Solo él puede garantizar que su membrana interior no haya sufrido daños que impidan la reparación del neumático.

2 - Se ha alcanzado el límite de desgaste legal

Según el Código de Circulación:

  • «El indicador de desgaste de 1,6 milímetros indica la altura mínima legal de la goma».
  • «La diferencia de profundidad de las ranuras principales de 2 neumáticos montados en el mismo eje no debe sobrepasar los 5 milímetros».
3 - Los neumáticos presentan signos de envejecimiento

Es difícil prever la duración de la vida útil de los neumáticos. No depende de su fecha de fabricación. Neumáticos que no han rodado o han rodado poco pueden mostrar signos de envejecimiento. Son varios los factores que pueden afectar a la duración de vida de los neumáticos: condiciones climáticas, condiciones de almacenamiento y de uso, carga, velocidad, presión de inflado, mantenimiento, etc. Cada uno de ellos puede modificar considerablemente la duración prevista. Para más información, consulta nuestros consejos de uso y de seguridad.

4 - El neumático está dañado

Una acera, un agujero o un objeto pueden dañar seriamente un neumático. Toda perforación, corte o deformación ha de ser cuidadosamente examinado por un mecánico profesional. Solo él podrá indicar si el neumático puede ser reparado. Como norma general, jamás debes circular con un neumático dañado o que ha circulado desinflado sin consultar con un profesional. Se trata de una norma de seguridad, ya que solo la inspección posterior al desmontaje a cargo de un profesional puede confirmar que el neumático no ha sufrido daños internos.

5 - El neumático presenta un desgaste anómalo

Un desgaste anómalo de la banda de rodamiento, localizado en determinados lugares (en el centro o en los hombros) suele ser síntoma de un problema mecánico, como un fallo de paralelismo, de equilibrado, de suspensión o de transmisión. También puede ser consecuencia de una presión inadecuada. A la menor anomalía, ponte en contacto con un profesional.